José Rojas, el Sobrecargo de los 5 elementos

Cuando volamos, el ritmo que tenemos los Sobrecargos es muy rápido, estamos acostumbrados a experimentar la vida a 900 km/hora, a velocidad crucero de un avión, tanto en el cielo como en la tierra. Una vez que estamos sin volar, en ocasiones, muchas diría yo, deseamos que nuestros trámites, nuestros compromisos se realicen a este ritmo.

Y hablando de ritmo, en esta ocasión tenemos como invitado en la sección de entrevistas, a nuestro compañero y amigo José Antonio Montealvo Rojas, mejor conocido como Pepe Rojas, quien es un apasionado de los deporte de resistencia, deportes que requieren un ritmo para realizarse y sobre todo para llegar a tener primeros lugares en el podio. 

Pepe Rojas, el Sobrecargo de los 5 elementos, porque disfruta, del agua cuando nada, de la tierra cuando corre, de la bicicleta cuando hace ruta,  del aire cuando vuela y de meditar, conectando con su espiritualidad. 

Acompáñenme a conocer más a Pepe Rojas, Sobrecargo con una experiencia de 30 años, Ironman y que hizo el Camino de Santiago en bicicleta, entre muchas otras cosas más. 

Ivonne: Cuéntanos, Pepe, ¿quién fue primero, el atleta o el Sobrecargo?

Pepe: Creo que el atleta, no me considero un super atleta. En donde vivía, cuando era niño,  cuando cruzaba la calle y había un centro deportivo con canchas de fútbol, alberca, gimnasio. Mi mamá hacía gimnasia, tiene más de 70 años y sigue haciendo ejercicio.

Ivonne: Entonces podemos pensar que fue por tu mamá que te iniciaste en el deporte.

Pepe: Creo que sí, porque desde muy chiquitos nos llevaban a esperarla para que ella terminara de hacer yoga o gimnasia. Esperábamos en una banca de madera, me llamaba la atención mirarla, con todos esos brincos y formas, ella muy concentrada, con disciplina. Había unos tableros de basquetbol y mis hermanos y yo, nos poníamos a jugar. Yo tenía 5 años más o menos. 

Ivonne:  Acabas de mencionar una palabra muy importante, disciplina, comportamiento indispensable para mantenerte como Sobrecargo y como atleta. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

Pepe: La disciplina es un compromiso con uno mismo, cumpliendo cada día, los retos u obstáculos, para lograr el objetivo. A veces se atraviesa una gripe, o un vuelo que no tenías programado, o se descompuso la bici.

Hay escollos que sin uno planearlos, se van presentando.
Hay que aprender a sortearlos, enfrentarlos y salir adelante. 

Esa disciplina me ha llevado a ser hasta muy pragmático, me he propuesto retos y los he cumplido, no quiero ser ególatra, pero todo lo que me he propuesto, lo he hecho: Aprender idiomas, viajar, terminar una carrera, comprar un coche, una casa, todas esa cosas que también son parte de la vida, he tenido la fortuna de conseguirlas.

Ivonne: Más que ególatra, considero que es un reconocimiento a lo que has hecho. En la cultura latinoamericana, nos han enseñado a no reconocer nuestros logros, sin embargo es muy importante que lo hagamos, que el reconocimiento sea de nosotros para nosotros. Eso no significa que seamos superiores a otras personas, eso contribuye a crear una mentalidad de campeón o una mente equilibrada.

Pepe: Una mente equilibrada y sobre todo una mente a prueba de todo. Me he dado cuenta que la situaciones que tienen que ver con el sentimiento, con la moral, con las sensaciones, no dejan de pegarle a uno, de sentirlas, pero si tienes la fortaleza mental las puedes superar.

Ivonne: Combinación entre el deportista y el Sobrecargo, es muy similar. Para mí la profesión de Sobrecargo es una profesión muy ruda, el glamour de viajar existe, sin embargo, es una profesión que requiere madera para mantenerse en ella. 

Pepe: La aviación ha cambiado, yo empecé a volar en 1992, ha pasado un trecho. Aunque haya cambiado, ahora yo la veo como un reto, y a mí me gustan los retos. Yo soy de los que veo como sí puedo. Siempre va a haber alguien que sepa o pueda hacer las cosas mejor que uno mismo, el que corre más que tú, el que salta más que tú, el que es más rápido que tú, el que sabe más que tú. Uno debe de tener siempre la fortaleza de prevalecer, en tus convicciones, en tus ideas, y si un día no salió como querías. Tomarlo como aprendizaje.

Ivonne: La vida tiene una magia en la que nos va poniendo las situaciones que requerimos día a día. La vida tiene esa función, es un aprendizaje, cada despertar es una nueva oportunidad para aportar. Platícanos como incursionaste en el deporte a gran escala.

Pepe: Mi primera competencia fue cuando yo era adolescente, en el deportivo había competencias. Un entrenador me puso a competir en caminata con niños 2 o 3 años  más grandes que yo y les gané a todos. La primera vez que entré a la alberca, no sabía nadar y así me metí. Yo soy el mayor de mis hermanos, ellos andaban en bicicleta, yo aprendí a los 13 años, y lo que siempre me gustó, fue la bici. Empecé a hacer ciclismo de montaña y encontré un Coach que me enseñó los elementos básicos para andar en bicicleta.

Ivonne: Nos puedes compartir un tip para quienes empiezan a andar en bicicleta.

Pepe: Las bicicletas tienen una medida y hay que adaptarla al tamaño de la persona. No es lo mismo una bicicleta de spinning que una bicicleta. Andar en bici me ha ayudado a escapar, a conectar con la naturaleza y a seguir el ritmo de los árboles, a conectar con el viento.

Ivonne: Cómo le hiciste en la pandemia, para hacer el ejercicio.

Pepe: Para el triatlón yo necesito salir, porque no tengo alberca en mi casa, necesito salir a rodar en la bici y también para correr, porque no tengo corredora en mi casa. La pandemia la viví en dos etapas, el primer mes me deprimí, pero empecé a ver como resolverlo. Llegó a mí el reto de cómo hacerlo.

La bicicleta lo resolví fácil, ya tenía un rodillo, se le quita la llanta trasera a la bicicleta y se monta en el rodillo. Mi rodillo es un rodillo inteligente, se sincroniza con mi reloj (Garmin), con la computadora y con mi celular. Entonces empecé a hacer entrenamientos virtuales. Incluso entré a un portal en donde existen las grandes competencias, como El Tour de Francia, el Giro de Italia, se bajan a la computadora y se pueden hacer. Las haces con gente que está conectada desde muchas partes del mundo y así compites. Entrené muchísimo.

Ivonne: ¿Cuánto duraba un entrenamiento?

Pepe: En promedio una hora a hora y media. Hice muchas competencias virtuales y me ayudaron muchísimo. De repente encontré la panacea y dije: “De aquí soy”. 

Ivonne: Todos los corredores tenemos un ritmo natural para correr, ya sea por fortaleza, por estilo, por capacidad, etc. Una forma de entrenar la mente y transitar por esos períodos de presión o situaciones complejas que no nos gustan, al cerebro le encanta el placer y entre menos presión, mejor. Cuando se tiene la presión de algo o alguien más, nace el reto de salir de la zona cómoda.

Pepe: Yo he aprendido a manejar eso que tu dices. Hablando de los límites y retos, yo siempre pongo en contexto de otra cosa que ya hice, entonces me digo que puedo hacer algo nuevo. Siempre se va escalonando. Empecé a nadar 2.5 kilómetros, después 5K, luego 10K. Con el Ironman hay que nadar 3.8 kilómetros, pero cuando entrenas nadas más que eso. Me invitaron a hacer un cruce en Acapulco, lo he hecho 2 veces y significa que hay que cruzar la Bahía de Acapulco 2 veces, es decir, ida y vuelta. Sales de Puerto Marqués, llegas a Caleta y te regresas, además de que se comienza en la noche. Si se nada en línea recta son 22 kilómetros. La primera vez que lo hice lo conseguí en 8 horas y media. 

Lo puse en contexto. Para entonces yo ya había hecho Ironman. Mi mejor tiempo han sido 10 horas. Si he estado en competencias que duran 12 horas, me dije, 9 horas sí lo puedo hacer, porque mi cuerpo ha resistido 12 horas. Empieza a las 3 de la mañana, lo cual le agrega un doble reto: no perderte en la inmensidad de la noche y en la inmensidad del mar. 

“Desde entonces disfruto nadar de noche, le pone un ingrediente especial”.

 Un año antes de la pandemia lo volví a hacer y rompí mi récord personal, ahora hice 8 horas. 

Ivonne: Qué gran aprendizaje el poner las cosas en contexto. A veces la imaginación y la mente nos lleva a perdernos un poco. Hacemos una alto para preguntarnos cómo estamos en el presente, voy al pasado para recordar lo que sí he sido capaz de hacer, y eso te va llevando a una fortaleza mental y de voluntad.

Pepe: Y más que todo espiritual. Porque la mentes nos traiciona. Tienes que estar atento para saber cuándo te está traicionando y cuándo puedes dominarla. Los retos que se me presentan en el trabajo, en la familia, yo siempre los pongo en contexto. Cuando alguien pretende “subírseme a las barbas”, lo pongo en contexto, porque me doy cuenta que yo ya he estado en competencia conmigo mismo.

Ivonne: Es ahí en donde debemos distinguir cuando alguien habla desde el ego o desde el ser. Cuando se tiene la capacidad de saber si se está actuando desde el ego o desde el ser, nos da la oportunidad para transitar en esa vida por el caminito de en medio. Un balance y un equilibrio. Porque todos los extremos nos polarizan, por ello hay que buscar el equilibrio. Nos hablabas de los triatlones, cuéntanos, ¿qué es un triatlón? ¿Cómo se consigue ser un Ironman?

Pepe: Es una combinación de muchas cosas, preparación, convencimiento, de ponerse el reto y de comprometerse con uno mismo. La natación y la bicicleta siempre estuvieron implícitos. El correr llegó como parte de mantenerme en forma. Regularmente la preparación está llena de retos, correr a la 5 de la mañana, o retos de hacer lo que tengas que hacer en el menor tiempo posible. Así conocí gente que hacía triatlón, entonces decidí hacerlo. 

Primero se nada, después se hace la bici y luego se corre. Se hace así porque es lo más seguro. Principalmente hay dos distancias: El triatlón SPRINT y el Triatlón Olímpico. 

  • En el Triatlón Olímpico se nadan 1,500 metros, 40K en bici, y corres 10K. 
  • El Triatlón SPRINT es la mitad de todo: nadas 750 metros, pedaleas 20K y corres 5K. 
  • El Ironman nadas 3,800 metros, pedaleas 180K y corres una maratón, 42K.

Entre estos 3 deportes cuando se está compitiendo en triatlones o en Ironman, tienes que ser muy meticuloso en las transiciones (tiempo y los elementos de vestimenta que te quitas o te pones, dependiendo si sales el agua par subirte a la bici, y después cuando te bajas de la bici y comienzas a correr. En las transiciones se pueden ganar o perder campeonatos. Es muy meticuloso, es todo un ritual. 

Ivonne: Fíjate la similitud, ahorita que me lo estabas contado, me transporté al avión, como tenemos que ser muy meticulosos, muy detallados, con mucha disciplina. Porque una cosa lleva a la otra. Porque un pequeño error podría causar un accidente. Tenemos que estar muy enfocados y presentes. Cuando uno se pone el uniforme, ya se está imaginando la posición del avión que le toca volar en ese día, como Ejecutivos de Servicios a Bordo es más sencillo saber en cuál estación nos tocará volar. ¿Cuántos años tienes como ESB?                                                                                                                                                                                                                        

Pepe: Siempre fui lento para todo, cuando mis compañeros de generación ya eran Ejecutivos, yo estaba de Instructor en Alas de América, duré 3 años en ese proyecto. Ascendí en el 2006, ahora tendré 15 años. 

Es así como termina esta primera parte de la entrevista a nuestro compañero, Pepe Rojas. En el siguiente número, nos contará lo que significa para él ponerse el uniforme de Sobrecargo, un relato maravilloso del Camino de Santiago de Compostela, cómo lo vivió y a quién recuerda desde entonces, así como sus competencias más significativas a nacionales, internacionales y clasificatorias a nivel mundial,  su experiencia cuando vivió en Italia, además de las clases de italiano y chino que imparte. ¡Los esperamos!



Martha Ivonne Jurado Peña
Secretaria de Prensa
ASSA de México
Mayo, 2022
Año 1, Número 2