¿Qué concepto tienes del dinero?

Las finanzas personales tienen un común denominador: el dinero. A través de él adquirimos comida, una casa o departamento, pagamos los servicios como electricidad, agua, internet, colegiaturas, ropa, un automóvil, etc. Antes se utilizaba el trueque, se intercambiaban cosas físicas por algún otro producto o varios productos, dependiendo del valor que cada quien le otorgaba a lo que estuviera sujeto a ser intercambio. 

Ahora ocupamos el dinero para comprar, y el dinero es energía y responde a las creencias que tienes sobre él. Ojo, yo no he visto un billete de 100 dólares violando o matando a alguien, tampoco he visto que un billete se sienta superior a otro por su color o por su denominación.

A lo largo del tiempo, se han elaborado infinidad de conceptos relativos al dinero, uno de ellos es que el dinero es un medio y no un fin. También se dice que el dinero corrompe, en algunos lugares todavía está mal visto tener mucho dinero porque se podría dar la apariencia de ser una persona avariciosa, que el dinero compra voluntades y que el dinero separa familias o crea problemas, que el dinero no crece en los árboles, que primero pasará un camello por el ojo de una aguja que un rico en el cielo, que hay que trabajar muy duro por el dinero. De hecho, hasta se le atribuyen calificativos tales como “cochino dinero”, “dinero mal habido”, “maldito dinero”, etc. 

Te tengo noticias, si te has identificado con alguna o varias de estas frases, estás frenando una relación exitosa con el dinero.

El dinero es un medio, no un fin. El dinero es energía. 

  • El dinero se cuida como si fuera tu pareja.

Si tienes pareja o la has tenido, casi te puedo asegurar que la quieres o la querías completa. Pues así le gusta al dinero, que lo quieras completo y que sepas exactamente en dónde está.

Veamos un ejemplo. Cuando se trata de dinero, en ocasiones decimos frases como: “Le presté dinero a mi familia y no me ha pagado”, “Te voy a prestar dinero y me pagas cuando puedas”, “No sé en dónde dejé el billete, ya lo buscaré”, así sucesivamente. Ahora pregunto: Imagina que fuera tu pareja de la que estás hablando, ¿La dejarías por ahí? ¿La prestarías por tiempo indefinido? ¿Dejarías de ir por ella? No, ¿Verdad? Pues lo mismo pasa con el dinero. 

Recordemos que el dinero es energía, si no te interesa, entonces ¿para qué se queda contigo? Mejor se va con alguien que sí lo cuide y esté al pendiente de él. 

La única forma de adquirir consciencia es con el auto cuestionamiento, así que  te invito a cuestionarte: ¿Cómo cuidas tu dinero?

  • Agradece la llegada del dinero. 

Imagina que tú eres el dinero ¿Cómo te gustaría que te recibieran? ¿Te gusta que te den la bienvenida con gusto y alegría? ¿Qué te abracen? Pues así el dinero, cuando sabe que a donde llegue va a ser bien recibido, seguramente llegará más seguido contigo.

Las personas vamos por voluntad propia a donde nos sentimos cómodas, a donde somos bienvenidas y bien recibidas, lo mismo hace el dinero.

Es así como se concluye la primera parte del común denominador de las Finanzas Personales: el dinero. 

En la siguiente edición, veremos si el dinero es bueno o malo, si el dinero compra la felicidad o no, haremos consciente de lo que escuchábamos cuando éramos niños sobre el dinero, así como qué les decimos a nuestros hijos sobre él.

Martha Ivonne Jurado Peña
Secretaria de Prensa
ASSA de México
Marzo 2022