El Acta: Testimonio del pasado

El hombre por naturaleza tiene la necesidad de comunicar todo lo que ve, siente, vive y aprende, sin embargo el tiempo nubla la claridad con la que se recuerdan los eventos acontecidos durante algún periodo particular de la historia, propia o colectiva.

Fue así como para el hombre llevar un registro, se convirtió en una herramienta necesaria que permitió narrar el tránsito de la humanidad por el mundo, las experiencias, anécdotas y aprendizajes. Lo anterior se puede ejemplificar con las pinturas rupestres, muestra concreta de la forma en la que el hombre de la prehistoria cazaba, se alimentaba, trabajaba en equipo y empleaba herramientas creadas por él mismo para obtener su alimento.

Otro ejemplo son las estelas prehispánicas, testimonio de la organización política, social y cultural de las civilizaciones que antecedieron en nuestro país. En ellas se puede apreciar representaciones humanas, acompañadas de inscripciones jeroglíficas, las cuales comunican fechas de hechos históricos y los nombres o títulos de quienes se está simbolizando.

Muchos ejemplos se podrían mencionar, todos con una intención en común, referir los acontecimientos y dejar huella tangible que respalden la historia. 

En este sentido el acta, puede considerarse la manera actual en la cual se deja testimonio formal y legal de los sucesos. Para ser más preciso, el acta se define como un documento efectuado durante una reunión o asamblea, en donde se plasman todos los convenios y conclusiones tratados durante la misma.

Es gracias a este valioso documento, que hoy en día tenemos respaldo histórico de los hechos que nos formaron como nación y de las estipulaciones que hoy en día nos rigen como ciudadanos, de ahí su gran importancia. 

Tal es el caso de Acta de Independencia del Imperio Mexicano firmada un 28 de septiembre de 1821, misma que nos reconoce como país independiente y soberano. En otro enfoque más particular, el acta de nacimiento da constancia y nos otorga identidad como ciudadanos mexicanos.

Datos como la fecha, lugar y hora en que se llevó a cabo el hecho, son elementos fundamentales que respaldan el contenido de dicho escrito. Así mismo y una vez que se tienen varias actas recopiladas de algún periodo determinado, se anexan a un libro donde de manera organizada, quedan disponibles para su consulta y archivo.

Otros elementos que componen el acta y que son indispensables para su certeza son los nombres de quienes presiden la asamblea, la convocatoria a dicha reunión, el orden del día, el número de asistentes y los acuerdos tomados, haciendo constar si las resoluciones fueron tomadas por unanimidad o mayoría. Por último y no menos importante, deben ser firmadas por quien ha sido designado para presidir la asamblea.

Sin lugar a dudas, las actas han sido un medio de gran trascendencia para la constitución de acuerdos y de hechos, sin ellas no se tendría antecedente de lo que hoy en día rige y respalda a sociedades y organizaciones, conocer su estructura y valor hará que se siga preservando esta forma de dejar testimonio.

Jesús Camacho Cariño
Sobrecargo
ASSA de México
Marzo 2022