Evolución de la prensa impresa a la prensa digital

La comunicación humana surgió en el momento en que nuestros ancestros, en su lucha por la supervivencia y en respuesta a sus instintos, se vieron obligados a transmitir a quienes les rodeaban, sus impresiones, sentimientos y emociones. Para ello se valieron de la mímica, de los gritos  y de las expresiones en tono exclamativo, creando así, un lenguaje biológico.

Posteriormente surgió el lenguaje hablado y las manifestaciones pictóricas, como las pinturas rupestres y los jeroglíficos. La humanidad por primera vez pudo expresar su pensamiento de un modo gráfico, sin embargo, llegó el momento en el que no fue suficiente comunicar a través de imágenes. Las ideas y los pensamientos requerían otra manera, naciendo así la escritura, la cual permitía comunicar de una forma más precisa tanto sus pensamientos, sus sentimientos, sus emociones y sus opiniones. 

La escritura es, posiblemente uno de los inventos más trascendentes en la historia de la humanidad. Sin ella sería muy complejo comunicarse y entenderse. Ha servido para transferir conocimiento de generación en generación. Su valor lo tuvieron muy presente los hombres antiguos,  cuando desarrollaron la escritura para contabilizar y administrar sus propiedades, contando así un registro de las mismas. Desde siempre, Mesopotamia ha sido la cuna de su origen, pero a lo largo del tiempo, muchos investigadores han abogado por una invención paulatina y en diferentes lugares del planeta. Las muestras más antiguas de la escritura datan de 5,500 años A.C.

Una vez que la escritura formó parte habitual del devenir cotidiano, nació la necesidad de informar los acontecimientos más relevantes del día a día, eventos que ya no era suficientes transmitirlos de boca en boca, eventos que si se comunicaban de forma escrita, llegarían a más personas a la vez. Es así como nace lo que hoy conocemos como: PRENSA. 

En el contexto periodístico, la prensa se entiende como cualquier medio masivo de información, especialmente a los periódicos o noticieros que emiten información local o internacional, diaria o continuamente. Su auge fue gracias a la invención de la imprenta en el siglo XV, que propulsó la era del conocimiento gracias a ello.

La libertad de prensa es un derecho estipulado en la Constitución de todos los Estados democráticos, que prohíbe la censura y aplica para cada ciudadano. Esto no implica que el emisor sea excluido de cometer calumnia o injuria con sus publicaciones y deba responder ante la justicia. Libertad significa la facultad y derecho de las personas, para elegir de manera responsable, su propia forma de actuar dentro de una sociedad. Sin embargo en ocasiones, en aras de la libertad de expresión o la libertad de prensa,  derechos humanos inalienables, se olvida que dentro de la libertad, también existe la responsabilidad, es decir, que lo que se escriba requiere de sustento comprobable, porque se puede comentar calumnia o injuria, como se mencionó con anterioridad. La sociedad en general a veces se queda solo en los derechos olvidándose de los deberes u obligaciones. 

Existe lo que se conoce como prensa amarillista, caracterizándose porque intenta captar espectadores con noticias sensacionalistas, que despiertan emociones fuertes y conmovedoras, al igual que bajas pasiones y sentimientos exagerados, llegando inclusive a distorsionar los hechos, sólo por vender.

Y es así, como desde el siglo XV, se comenzó a informar en masa, a gran escala, comenzó una competencia por conseguir la mayor cantidad de ejemplares impresos, por quien tenía el mejor editorial, o la mejor noticia de ocho columnas. En 2015, el líder fue el Yomiuri Shimbun japonés, que vendía 9.19 millones de ejemplares diarios.

La prensa siguió su evolución y tuvo que adaptarse a la era digital. Ahora se trata de competir en tiempo real con la noticia, que antes en el mejor de los casos, duraba 24 horas, lo cual me recuerda el nombre de un noticiero, haciendo alusión a este hecho. En la era digital las noticias corren a una velocidad que es complejo cronometrar. Es tan rápido que es difícil discernir de lo que es real de las  “fake news” o noticias falsas, aunando en que en muchas ocasiones solo lee solo el titular de la nota periodística, que pudiera estar redactado de un modo amarillista o sensacionalista, sumando a esto, que se transmite a través de las redes sociales y esto, ya nadie lo puede detener.

La prensa digital llegó para quedarse, lo importante y la invitación es verificar la fuente de información, leer la mayor parte de la nota de interés, para entender el contexto, aunado a comparar diversos estilos de periodismo, para lograr forjar una opinión equilibrada de algún hecho en particular. Ante la duda, acudir a la fuente original de la información, que es ahí, en donde se puede contextualizar y cuestionar de primera mano.

Martha Ivonne Jurado Peña
Secretaria de Prensa
ASSA de México
Marzo 2022