¿Por qué una Comisión de Equidad y Género?

ASSA de México desde sus inicios se ha caracterizado por ser un sindicato de vanguardia, los temas de género no son la excepción, creando para ello, la Comisión de Equidad y Género con base en el Artículo 58 de nuestro Estatuto en vigor.

Incorporar la perspectiva de género en la labor sindical, significa ante todo, aceptar la realidad y las consecuencias de la desigualdad, permitiéndole así, identificar con oportunidad la preocupación de las mujeres, adoptando medidas concretas que sirvan de ayuda y apoyo, tanto en el área laboral como en la estructura equitativa de los sindicatos. 

Una membresía fuerte y activa, integrada por hombres y mujeres dispuestos a escucharse mutuamente y a aportar, podrá lograr progresos para una auténtica igualdad en las condiciones laborales, obteniendo como beneficio el conocer a qué instancia dirigirse para obtener ayuda, con la confidencialidad requerida en caso de que se suscite un conflicto en el área de trabajo,  contando con representación por parte de la ASSA de México, cuando se considere que se recibe un trato desigual, trabajando así en intereses comunes, resolviendo así problemas y mejorando sus condiciones y ambientes laborales.

A continuación, les comparto un artículo relativo a la equidad de género.

Farah Ramírez Álvarez
Comisión de Equidad y Género
ASSA de México
Marzo 2022

Convenio 190 sobre el acoso,

entre la lucha de las mujeres y la resistencia de la IP

Blanca Juárez
26 de julio de 2021

El acuerdo internacional contra la violencia y el acoso en los centros de trabajo fue aprobado hace dos años a nivel global, y adoptado en junio de 2019 en la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), en Ginebra, Suiza, organismo que reúne a las representaciones de gobiernos, de personas trabajadoras y de empleadores

La negociación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la violencia y el acoso fue impulsado principalmente por movimientos feministas, tardando décadas en llegar a ese cónclave.

El convenio reconoce “el derecho de toda persona a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso”; padecerlos amenaza la igualdad de oportunidades, afectan su salud psicológica, física y sexual, su dignidad y su entorno familiar y social. Pero subraya que estos problemas “afectan de manera desproporcionada a mujeres y niñas”.

La CIT también discutió la Recomendación 206 sobre la eliminación de la violencia y el acoso laboral. En ese documento, entre otras medidas, se pide a las empresas otorgar días de licencia a las víctimas de violencia doméstica, pues lo necesitan para interponer una denuncia o quizá acudir a servicios de salud. 

La violencia y el acoso son inaceptables en cualquier lugar y en cualquier momento, pero ahora debemos estar más alertas que nunca, pues el riesgo de violencia mayor en tiempos de crisis: el brote del covid-19 ha sido un triste recordatorio de que eso puede suceder. La frustración, la presión económica, el estrés pueden ser detonadores de violencia, con más riesgos para las mujeres trabajadoras”, expresó Vinícius Pinheiro, director de la OIT para América Latina y el Caribe.

Recomendación 206 y las empresas

Este instrumento entró en vigor el 25 de junio pasado y ahora cada país debe ratificarlo. Para que México lo reconozca, el Ejecutivo todavía debe remitirlo al Senado. Una vez avalado, se debe modificar la legislación nacional para adecuarla al convenio.

Consta de 20 artículos para prevenir, investigar y sancionar la violencia y el acoso. La visión de este convenio es novedosa, porque no se limita a que las agresiones ocurran en el centro de trabajo, sino en los lugares que tienen que ver con el ámbito laboral, como el trayecto desde casa o de regreso, los viajes y los eventos sociales o de formación relacionados con el trabajo.

Y con la enseñanza que dejaron miles de mujeres en el movimiento #MeToo, también contempla la violencia y acoso por las comunicaciones digitales, como el correo o la mensajería instantánea. Aplica para las personas en cualquier situación contractual, incluidas pasantes y aprendices, si fueron despedidas o están en busca de empleo, voluntarias y con cargos de autoridad en la empresa.

Por su parte, la Recomendación 206 le pide a las empresas implementar modalidades de trabajo flexibles para las mujeres e incluir la violencia doméstica en la evaluación de los riesgos en el lugar de trabajo. Una vez ratificado el Convenio, México estaría obligado a legislar para garantizar inspecciones efectivas, así como a incluir sanciones, entre otros puntos.

En febrero de 2020 presentó una iniciativa de reforma que recoge los principales puntos del Convenio 190. Las modificaciones serían a la Ley Federal del Trabajo, la Ley de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Ley Orgánica del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL).

Propone estipular que la violencia laboral también puede comprender la violencia física, psicológica, sexual, económica y patrimonial. Quedaría asentado que las víctimas tienen derecho a la reparación integral del daño, como la restitución, rehabilitación, compensación, satisfacción y garantías de no repetición.

Las empresas estarían obligadas a realizar anualmente una evaluación sobre la violencia laboral. Los resultados tendrían que ser reportados al CFCRL. También le entregarían un informe sobre las quejas recibidas y cómo las resolvieron.

En la sesión de la CIT del 21 junio de 2019, la parte sindical mexicana votó a favor del convenio rechazando la violencia contra las mujeres.


REFERENCIA:

Juárez, Blanca.(Julio 26, 21). Convenio 190 sobre el acoso, entre la lucha de las mujeres y la resistencia de la IP. El Economista.

Para su consulta en:
https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Convenio-190-sobre-el-acoso-entre-la-lucha-de-las-mujeres-y-la-resistencia-de-la-IP-20210723-0062.html